martes, 26 de junio de 2007

Las áreas urbanas se desbordan


La tierra, cuyo tercio de superficie es habitable, una área estimado de 510 millones de Km2, está sufriendo la creciente concentración de su población en las áreas urbanas.

Los cálculos auguran que la población
urbana superará la rural en el año 2008. No queda nada. En si, no supone nada más que un cambio de ubicación de las personas desde una ubicación en puntos dispersos a una aglomeración, que en el peor de los casos alcanza los 30 millones en el área de Tokio-Yokohama. Y es este crecimiento desenfrenado de las ciudades la que nos lleva a un empeoramiento de la salud y la calidad del medio ambiente, como apuntan los estudios al respecto.

De acuerdo a una reflexión simple de la realidad el mundo urbano es “
símbolo” de modernización, industrialización y transformación social. Estas teorías y afirmaciones se basan en la gran concentración de oportunidades que supone las políticas de aglomeración. Por el contrario, la población rural es vista tradicionalmente como la más pobre, menos desarrollada y con menos oportunidades (lo cual se debe a que la definición básica de lo rural es por negación de lo urbano, lo no-urbano).

No obstante, la concentración de la población en
mega-ciudades no parece una adecuada política de ordenación del territorio, y esta es la tendencia actual que hay que vigilar y controlar, que lo que promueve es una distribución radial y centralizada de las oportunidades y servicios, polarizando negativamente las áreas alejadas al mismo.

No parece sostenible seguir incentivando un estilo de vida urbana de megalópolis argumentando que la calidad de vida es mayor que la que se pueden alcanzar en el medio rural y sobre todo existiendo zonas intermedias donde compaginar algunos de los beneficios que ambos estilos de vida proporciona. La solución tampoco parece pasar por ir a vivir al campo, sino por realizar políticas específicas que fomente la igualdad de oportunidades cualesquiera sea el lugar donde estemos.